Cómo Impugnar un Informe Pericial Médico Contrario: Guía para Abogados
Un informe pericial médico desfavorable no es el fin del caso. Esta guía explica los puntos donde los informes son más vulnerables y las vías procesales para cuestionarlos.
Recibes el informe pericial médico de la parte contraria y las conclusiones son claras: cuantifican el daño muy por debajo de lo que tu cliente merece, niegan la relación de causalidad que estás argumentando, o directamente invalidan los síntomas que tu perito acredita. ¿Qué haces?
La respuesta no es resignarse. Un informe pericial, por muy sólido que parezca, tiene puntos de vulnerabilidad que un abogado preparado puede aprovechar. Esta guía cubre los más importantes.
Primer paso: leer el informe con criterio técnico
Antes de decidir la estrategia, el informe contrario necesita un análisis estructurado. No basta con leerlo como jurista: hay que revisarlo como lo haría un perito que busca errores.
¿Está el perito cualificado para lo que opina? Un traumatólogo que emite conclusiones sobre secuelas psiquiátricas está fuera de su área. Un médico generalista que aplica baremos específicos de cirugía plástica puede no tener la formación necesaria. La titulación y la especialidad del perito deben corresponder con la materia del informe.
¿Examinó al paciente o trabajó solo con documentación? Un informe basado únicamente en la revisión documental sin exploración directa tiene un punto débil significativo. Muchas secuelas —el rango de movilidad, el dolor a la palpación, las limitaciones funcionales reales— no son verificables sin exploración. Si el perito contrario no exploró a tu cliente, ese hecho debe quedar en evidencia durante el juicio.
¿Las conclusiones se siguen de los datos? Un informe puede presentar datos objetivos correctos y llegar a conclusiones que no se derivan de esos datos. Por ejemplo: reconoce una fractura vertebral pero niega limitación funcional sin justificarlo; o admite la lesión pero niega la relación causal con el accidente aportando solo una afirmación sin soporte bibliográfico.
¿Aplica correctamente el baremo? En daño corporal, la Ley 35/2015 tiene una lógica de aplicación precisa. Errores frecuentes: aplicar la tabla incorrecta para el tipo de secuela, usar fórmulas de combinación de secuelas distintas a las previstas, ignorar los criterios de agravación o de patología previa.
Las vías procesales para cuestionar la pericia contraria
La contrapericia: la herramienta principal
El mecanismo más directo es encargar un informe pericial propio que analice y contradiga el de la parte contraria. Una contrapericia bien elaborada no solo presenta conclusiones alternativas: rebate punto por punto la metodología del informe que cuestiona.
Para que una contrapericia sea eficaz, el perito que la redacta debe conocer el informe contrario antes de elaborar el suyo. Necesitas que compare metodología, cuestione las bases de las conclusiones y explique por qué los datos llevan a resultados diferentes. Un perito que solo elabora un informe nuevo sin referirse al contrario tiene mucha menos fuerza en juicio.
La tacha al perito
La LEC permite tachar al perito designado por la parte contraria cuando concurren determinadas circunstancias (art. 343 LEC): relación de parentesco o amistad íntima con alguna de las partes, interés directo o indirecto en el asunto, haber prestado servicios profesionales a una de las partes, o condena por falso testimonio.
La tacha es una vía distinta de la impugnación del informe. No se trata de discutir las conclusiones técnicas, sino de cuestionar la imparcialidad del perito. Si el perito que emite el informe contrario trabaja habitualmente para la compañía de seguros demandada, ese vínculo puede ser suficiente para formular la tacha.
El interrogatorio del perito en juicio
La comparecencia del perito en juicio es una oportunidad que muchos abogados no aprovechan bien por falta de preparación técnica. Un interrogatorio bien construido puede desmontar la fuerza probatoria de un informe sin necesidad de atacarlo directamente.
Áreas donde los peritos suelen ser vulnerables en el interrogatorio:
- Las bases del diagnóstico: ¿en qué documentación se basa? ¿leyó completa la historia clínica o solo el resumen del alta? ¿verificó los informes de seguimiento o solo los iniciales?
- La metodología de valoración funcional: ¿qué escala utilizó para cuantificar la limitación funcional? ¿por qué esa escala y no otra? ¿tiene experiencia específica con esa herramienta?
- Las referencias bibliográficas: si el informe cita estudios o guías, el perito debe conocerlos en detalle. Un perito que no puede explicar el estudio que cita pierde credibilidad ante el tribunal.
- Las inconsistencias internas: si el informe reconoce unos datos pero llega a conclusiones que no son coherentes con esos datos, el interrogatorio es el momento de señalarlo.
La solicitud de aclaración o ampliación
Si el informe tiene lagunas importantes —omite valorar determinadas secuelas, no se pronuncia sobre períodos incapacitantes concretos, no justifica por qué descarta determinada patología— puedes solicitar al juzgado que el perito aclare o amplíe su informe antes del juicio.
Esta vía es menos agresiva que la contrapericia, pero puede ser útil cuando el problema es una omisión y no una conclusión directamente contraria.
Los errores metodológicos más frecuentes en informes periciales médicos
Después de revisar informes periciales contrarios, estos son los errores que aparecen con más frecuencia:
Confusión entre diagnóstico médico y diagnóstico pericial. El diagnóstico clínico responde a qué tiene el paciente; el diagnóstico pericial responde a qué relación tiene lo que tiene con el hecho que se enjuicia. Un informe que se limita a listar diagnósticos sin establecer relaciones causales es técnicamente incompleto.
Valoración de la capacidad funcional sin exploración. Declarar que una persona no tiene limitación funcional significativa basándose solo en informes de alta hospitalaria, sin exploración directa del rango de movimiento ni evaluación funcional específica, es metodológicamente cuestionable.
Ausencia de criterio para la patología previa. Muchos informes niegan indemnización simplemente porque el paciente tenía patología previa, sin analizar si el hecho enjuiciado agravó esa patología o aceleró su progresión. La doctrina del agravamiento exige un análisis más fino que la simple constatación de antecedentes.
Conclusiones en términos de certeza absoluta cuando los datos admiten incertidumbre. El estándar en peritaje médico no es la certeza, es la probabilidad razonada. Un perito que afirma categóricamente que “no existe relación causal” cuando los datos muestran una asociación temporal clara está sobrepasando lo que los datos permiten concluir.
PeriaMed y la contrapericia
Cuando el caso requiere elaborar un informe que contradiga uno previo, la precisión documental es crítica. PeriaMed permite al perito médico procesar la documentación completa del caso —incluyendo el informe contrario— y generar un análisis estructurado que identifica los puntos de discrepancia, aplica el baremo correctamente y construye el argumento causal sobre bases verificables.
El resultado es un dictamen que no solo presenta conclusiones alternativas, sino que las fundamenta con el rigor necesario para resistir tanto el interrogatorio en juicio como la valoración del tribunal.
Preguntas frecuentes
- ¿Puede el juez ignorar un informe pericial sin motivación?
- No. El juez no está vinculado por la pericia —la LEC no establece prueba tasada en este punto— pero si decide apartarse de las conclusiones del informe tiene que motivarlo. Una sentencia que descarte un informe pericial sin explicar por qué es vulnerable a recurso por falta de motivación (art. 24 CE). El abogado debe exigir que el juzgado fundamente su valoración de la pericia.
- ¿Cuándo conviene pedir la ampliación del informe en lugar de una contrapericia?
- La ampliación es útil cuando el informe contrario omite información relevante pero su metodología es sólida. Si el problema es metodológico o las conclusiones son directamente contrarias a las que defiendes, la contrapericia es más efectiva. La ampliación sirve para completar; la contrapericia, para contradecir.
- ¿Qué diferencia hay entre tachar al perito y impugnar el informe?
- La tacha ataca la imparcialidad o la competencia del perito como persona (art. 343 LEC): vínculos con la parte contraria, falta de título, condena por falso testimonio. La impugnación del informe ataca el contenido: metodología incorrecta, conclusiones no respaldadas por los datos, errores en la aplicación del baremo. Son vías complementarias, no excluyentes.