Antes de firmarlo, que lo ataque alguien: revisión adversarial del informe pericial
Un perito no puede auditar su propio dictamen con los mismos ojos con los que lo escribió. La forma de encontrar los puntos débiles es leerlo como lo leería la parte contraria — y eso, ahora, se puede encargar.
Hay una tarea que ningún perito hace bien: revisar su propio informe.
No por falta de rigor. Al contrario: cuanto más se domina un caso, más difícil resulta. Quien ha reconstruido la cronología, ha valorado las pruebas y ha razonado el nexo lee su propio texto rellenando automáticamente lo que no está escrito, porque lo tiene en la cabeza. El párrafo que a un tercero le parece un salto lógico, al autor le parece evidente — y lo es, para él.
El problema no es de atención: es cognitivo
Esto está estudiado, y no en el terreno de la opinión. El campo de las ciencias forenses lleva dos décadas documentando que los expertos no son inmunes a los sesgos contextuales y motivacionales.
Itiel Dror y su grupo demostraron que las conclusiones de peritos forenses sobre una misma evidencia variaban según la información contextual irrelevante que se les había proporcionado antes de examinarla —por ejemplo, si el sospechoso había confesado o tenía coartada—. En un trabajo posterior publicado en Journal of Forensic Sciences, el mismo efecto se documentó en decisiones de patología forense, un ámbito que se percibe como puramente objetivo.
El mecanismo es el sesgo de confirmación: una vez formada una hipótesis, la información posterior se lee como apoyo de esa hipótesis. Y el perito que redacta un dictamen tiene, por definición, una hipótesis formada.
Nada de esto convierte al perito en poco fiable. Convierte a la autorrevisión en poco fiable. Son cosas distintas, y la segunda tiene solución.
Qué busca un perito contrario cuando lee tu informe
Un contradictorio serio no discute la medicina: discute la construcción del dictamen. Los frentes son casi siempre los mismos:
- Nexo causal insuficientemente razonado. No que sea falso, sino que el informe lo afirma sin recorrer el camino que lo sostiene.
- Puntuaciones discutibles. Códigos de secuela que admiten horquilla y que el informe fija en el extremo sin justificar por qué.
- Incoherencias temporales. Fechas que no encajan entre documentos, periodos de perjuicio temporal que se solapan, una estabilización situada donde la documentación no la sitúa.
- Afirmaciones sin respaldo documental. Aserciones que provienen de la anamnesis o de la versión de la parte, presentadas con el mismo peso que las acreditadas por prueba.
- Referencias normativas que faltan. Puntuaciones aplicadas sin citar el precepto o el ejercicio de las tablas del que salen, que es justo lo que permite rehacer el cálculo con el baremo del año correcto y encontrar la discrepancia.
Un perito con experiencia conoce esta lista. Lo que no puede hacer es aplicarla a su propio texto con la frialdad de quien no lo escribió.
Invertir el sentido de la herramienta
De todo lo que hemos construido este año, esta es la función que más nos gusta explicar, porque funciona al revés que el resto: en lugar de escribir un informe, ataca uno que ya existe.
Se sube un informe pericial —en PDF o en Word— a un caso y se lanza la revisión. El análisis lo cuestiona como lo haría el perito de la parte contraria, y localiza entre ocho y quince puntos atacables sobre los frentes de la lista anterior.
Coste: 0,5 créditos. Tiempo: alrededor de cuatro minutos.
Cómo vuelve el informe: comentarios al margen, en Word
El resultado no es un documento nuevo que haya que cotejar con el original. Es el mismo documento en Word, con los puntos débiles insertados como comentarios al margen. Se abren como comentarios normales de Word: se responden o se resuelven uno a uno, sin cambiar de herramienta y sin perder el hilo.
Junto a eso, una vista general que reúne:
- Las secuelas y puntuaciones detectadas en el informe.
- Los puntos fuertes y los débiles del dictamen.
- Preguntas de contrainterrogatorio formuladas de cara al acto del juicio.
Ese último bloque es el que más se agradece la víspera de una ratificación. Leer las preguntas que a uno le van a hacer, con el informe delante y sin la mesa del tribunal enfrente, es una forma barata de no improvisar.
El segundo uso: preparar tu contradictorio
La misma función, aplicada al dictamen de la otra parte, es una herramienta de ataque.
Cuando llega el informe contrario —normalmente con poco margen antes de la vista—, la tarea es idéntica pero en sentido inverso: encontrar por dónde flaquea y traducirlo en preguntas. Subirlo y obtener los puntos débiles señalados sobre el propio documento convierte una lectura contrarreloj en un análisis sistemático. Es el complemento natural de lo que ya cabe hacer para impugnar un informe pericial médico.
Un comentario no es un error
Este matiz es obligatorio y preferimos ponerlo en el titular antes que en una nota al pie: un comentario no significa que algo esté mal. Señala dónde insistiría el perito contrario.
Buena parte de los puntos marcados serán decisiones que el perito tomó con criterio y puede defender sin dificultad. El valor no está en corregirlos: está en saber cuáles son antes de que se los pregunten, y llegar a la sala con la respuesta pensada. Otros sí revelarán una omisión real —una fecha que no cuadra, una afirmación que se quedó sin apoyo documental— y esos se corrigen antes de firmar, que es exactamente el momento en que corregir todavía es gratis.
Separar unos de otros es trabajo del perito. La revisión no valida un informe ni lo certifica: lo expone.
Sin descargar y volver a subir
Hasta hace unas semanas, revisar un informe generado en PeriaMed exigía descargarlo y volver a subirlo. Ya no.
- En la vista general de cualquier informe generado en la plataforma hay un botón «Revisar este informe».
- En la cabecera del caso hay «Revisar informe», para dictámenes externos —los propios hechos en otra herramienta y los de la parte contraria—.
- El motor de lectura del documento de origen se rehízo para aguantar informes largos y PDF escaneados, que es justo el formato en el que llega el dictamen contrario.
Y una condición que aplicamos a todo lo que consume créditos: si la revisión falla, el crédito vuelve a la cuenta automáticamente. Se puede reintentar desde la propia tarjeta del informe, y el saldo neto de un fallo es cero. Antes de lanzarla, la ventana muestra el tiempo estimado, y se puede cerrar y seguir trabajando mientras se procesa.
Lo que esto no sustituye
El tribunal valorará el dictamen conforme a las reglas de la sana crítica (art. 348 LEC) y el perito responderá en el acto del juicio a las preguntas de las partes (art. 347). Ninguna revisión automática comparece por él. Lo que hace es lo que haría un colega dispuesto a leer tu informe con mala intención y decirte lo que ve — con la diferencia de que está disponible a las once de la noche del día antes de entregarlo.
Conclusión
La autorrevisión falla por razones que no dependen del esfuerzo: quien escribió el dictamen lo lee completando mentalmente lo que no puso por escrito, y la literatura forense lleva años documentando cuánto pesa ese sesgo incluso en disciplinas que se creían inmunes. Encargar que alguien lo lea como lo leería la parte contraria —y recibirlo de vuelta con los puntos débiles anotados al margen y las preguntas de contrainterrogatorio ya formuladas— cambia el momento en que uno descubre sus propias grietas: del estrado a la mesa de trabajo.
Si quieres ver por dónde te van a atacar antes de firmar, puedes probar PeriaMed gratis con créditos sin tarjeta de crédito.
Referencias
- Dror IE. Biases in forensic experts. Science. 2018;360(6386):243.
- Dror IE, Melinek J, Arden JL, et al. Cognitive bias in forensic pathology decisions. J Forensic Sci. 2021;66(5):1751-1757.
- España. Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil. BOE-A-2000-323. (Art. 347: intervención de los peritos en el juicio; art. 348: valoración del dictamen pericial.)
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es una revisión adversarial de un informe pericial?
- Es un análisis que, en lugar de redactar un dictamen, cuestiona uno ya existente desde la posición del perito de la parte contraria. Busca los puntos por los que el informe resulta atacable: nexo causal insuficientemente razonado, puntuaciones discutibles, incoherencias entre fechas, afirmaciones sin respaldo documental o referencias normativas que faltan. En PeriaMed cuesta 0,5 créditos y tarda alrededor de cuatro minutos, y devuelve el mismo documento en Word con esos puntos como comentarios al margen, además de una vista general con fortalezas, debilidades y preguntas de contrainterrogatorio.
- ¿Un comentario de la revisión significa que el informe está mal?
- No, y el matiz es importante. Un comentario señala dónde insistiría un perito contrario, no dónde hay un error. Muchos de los puntos marcados son decisiones que el perito ha tomado con criterio y puede sostener perfectamente; lo que la revisión aporta es saber cuáles son antes de que se las pregunten en sala, de modo que la respuesta esté preparada. Otros sí revelan una omisión real. Distinguir unos de otros es trabajo del perito, y sigue siéndolo.
- ¿Se puede revisar el informe pericial de la parte contraria?
- Sí, y es el segundo uso de la función. Subiendo el dictamen recibido —en PDF o en Word— se obtiene el mismo análisis crítico aplicado a él: puntos débiles señalados sobre el propio documento y preguntas de contrainterrogatorio orientadas al acto del juicio. Es una forma sistemática de preparar el contradictorio sin depender exclusivamente de la lectura bajo presión de plazo.